“Diez años después, podemos dedicarnos a otra cosa”

Via @ampique

No todo es ganar

Irak fue un error grave. Primero, murieron decenas de miles de civiles. Segundo, permitió a al Qaeda defender su teoría de que el objetivo de Estados Unidos era conquistar países musulmanes (Afganistán nunca fue una invasión total); miles de musulmanes acudieron a ayudar. Tercero, sin Sadam, Irán tiene menos preocupaciones cerca.
Por suerte, al Qaeda también se equivocó. Al Zarqawi, el líder de al Qaeda en Irak, trató de imponer un estado islámico en la parte del país que controlaba. Los suníes no aceptaron ese régimen, se rebelaron y se cambiaron de bando; fue entonces cuando la guerra empezó a ir bien para Estados Unidos. Lo mismo había ocurrido cuando al Qaeda atentó en Arabia Saudí en 2002 y 2003 para “liberarla” de los dictadores aliados con los americanos. Los atentados contra miles de musulmanes y la rigidez de sus ideas les hizo perder el apoyo.

Estados Unidos no ha salido indemne de su guerra contra Al Qaeda. Primero, su respeto por la ley se rompió. El marco legal de una guerra tradicional puede no servir para un conflicto contra un actor no estatal sin soldados de uniforme. Tampoco servía, como dicen aquí, el marco legal habitual, que se encarga de los crímenes una vez cometidos. Estados Unidos quería prevenirlos. Es un problema que sigue sin solución: Obama tiene Guantánamo encima de la mesa.

Los aniversarios sirven también para cerrar capítulos. Habrá nuevos atentados, siempre los habrá, quizá hoy. Algunos son inevitables y alguna vez sería bueno tomárselos como una catástrofe natural más. De momento, por suerte, las elecciones de 2012 en Estados Unidos tendrán poco que ver con el 11-S. Es hora de mirar adelante y dedicarse a otras cosas.

Leave a Reply